¿Cuándo es aconsejable pedir ayuda psicológica?

¿Cuándo es aconsejable pedir ayuda psicológica?
Autor: Aletea Psicología Categoría: Aletea Psicología 14 January 2026

La salud mental es un componente fundamental del bienestar y la calidad de vida de las personas, ya que tiene un impacto directo en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Determina la manera en la que respondemos ante situaciones estresantes, nuestra forma de relacionarnos en diversos entornos y personas y condiciona nuestra toma de decisiones. De ahí la importancia de cuidar de ella para prevenir posibles trastornos mentales y poder ofrecer tratamientos adecuados en el caso de necesitarlos.

No obstante, aun existe cierta desinformación al respecto, y el hecho de acudir a profesionales de la psicología sigue siendo un tema tabú cargado de connotaciones  negativas. No dudamos en acudir a otros especialistas cuando tenemos una dolencia física, sin embargo, nos resistimos a pedir ayuda cuando el malestar que nos afecta es emocional.

En algún momento de nuestras vidas, todas las personas hemos vivido experiencias, en mayor o menor intensidad, que nos han llenado de dolor, miedo, inseguridad, incertidumbre, etc. Estas vivencias no siempre las podemos procesar en el momento en el que ocurren, ya sea por falta de apoyo, carencia de estrategias, o porque simplemente se dan en etapas del desarrollo especialmente sensibles como son la infancia y adolescencia, en las que no podemos digerir ni entender lo que ocurre a nuestro alrededor. Cuando esto sucede, nuestro cerebro irá acumulando y posiblemente bloqueando esas vivencias traumáticas durante días, meses o años, pero antes o después acabarán saliendo y nos traerán recuerdos,  imágenes, pensamientos y sensaciones de lo ocurrido.

A este hecho, debemos sumarle la aparición de determinadas señales que serán un indicativo para valorar la atención psicológica. Algunas de esas señales pueden ser:

- Alteración en los hábitos de sueño y alimentación
- Tener un estado de ánimo depresivo
- Pérdida del interés por realizar actividades en las que antes disfrutabas
- Somatización
- Cambios repentinos de humor
- Desesperanza hacia el futuro
- Pensamientos negativos recurrentes
- Adicción a algún tipo de sustancia, etc.


Por tanto, si alguno de los indicadores que acabamos de mencionar están presentes en tu vida, te animamos a que solicites ayuda psicológica para empezar a abordarlo. La terapia será un espacio seguro y acogedor para poder expresarte y acompañarte en tu proceso personal, situándote como la protagonista de tu propio cambio.

Compartir: