Cómo potenciar la asertividad en los niños

¿Qué es la asertividad?

Hoy en día se escucha de manera frecuente el término asertividad, pero ¿tenemos claro en qué cosiste ser asertiv@?, ¿sabemos cómo potenciar esta habilidad en l@s niñ@s?

La asertividad es la habilidad social que nos permite expresar nuestra opinión y deseos defendiendo así nuestros derechos, respetando a los demás. Consiste en poner límites utilizando el “no”.

¿Pero qué les frena a l@s niñ@s a poder decir “no”?

Muchas veces viene interferido por el miedo a ser rechazad@ y no ser aceptad@ por el grupo de iguales. Llegando a conductas propias de la sumisión o comportamiento de sobreesfuerzo por los demás, dejando a un@ mism@ en un segundo plano. Este tipo de estrategias se pueden automatizar hasta la vida adulta provocando una gran sensación de inseguridad, miedo a la soledad o sensación de agotamiento por tener la idea de intentar satisfacer y priorizar a los demás, olvidando nuestras propias necesidades.

Por este motivo desde pequeñ@s es importante alimentar el amor hacia sí mism@s.

Hoy os presentamos un excelente cuento que ayuda a entender a l@s niñ@s cómo se puede decir “no”, a través de una historia de un pequeño erizo que regala todas sus púas para encontrar amig@s. En su camino por el bosque se irá encontrando diferentes personajes a los que irá regalando sus púas, quedándose así sin ningún tipo de protección.

Repincho Repúa, nuestro protagonista de esta entrañable historia, aprenderá a quererse así mismo y a decir “no” a los demás, pudiendo diferenciar lo que es un amig@ verdadero del que no lo es.

Lo más importante es aprender a cuidarse y decir no de vez en cuando.

 

Aquí puedes encontrar otras historias educativas para compartir.

Wonder. Todos somos únicos

 

Mi hijo no me cuenta lo que ha hecho en el colegio

Es muy común que las mamás y los papás que vienen a sesión con sus hij@s hagan un comentario parecido a este “no soy capaz que me cuente qué ha hecho en el colegio”.

Desde Aletea os vamos a dar 5 sencillos consejos para mejorar la comunicación con l@s niñ@s:

  1. Ponerse a su altura y mirarle a los ojos.
  2. Empezar a hacer preguntas muy concretas y de su interés:
    Por ejemplo: “¿Has jugado hoy con Dani?, “¿Qué ha sido lo mejor del día?, ¿Qué ha sido lo peor?”
  3. Mostrar un gran entusiasmo con lo que puedan contarnos:
    “¿Has jugado hoy con Dani?, sí ¿a qué habéis jugado?, al pilla-pilla, ¡qué divertido! A mi también me gustaba mucho jugar al pilla-pilla, ¿quieres que juguemos juntos esta tarde?”
  4. Compartir con ell@s anécdotas de cuando éramos pequeñ@s parecidas a las que está viviendo, para que se vea representado y comprendido.
  5. Animarl@s a que ahora sean ell@s los que nos pregunten algo de nuestro día, y si no son capaces, podemos contarles algo que sabemos que les va a gustar.
    Por ejemplo: “¿Sabes qué me ha pasado hoy? Cuando iba a coger el autobús para ir a la oficina me encontré 1€ en el suelo ¿qué quieres que cojamos en el quiosco?”

Además de ser importante encontrar la forma adecuada de cómo introducir una conversación con nuestr@s hij@s, también es importante elegir adecuadamente el momento, que debe ser tranquilo y divertido. La merienda es un buen ejemplo.

Herramientas para ayudar a nuestros hijos a mejorar su comportamiento

Como os prometimos la semana pasada, os traemos hoy algunas herramientas para ayudar a nuestr@s hij@s a mejorar su conducta, potenciando a la vez su autoestima y la seguridad en sí mismos. Os las describimos brevemente:

  • Conocer la causa que ha provocado la conducta que queremos eliminar del niñ@. Si por ejemplo insulta en el colegio, no emplearemos la misma solución si lo hace porque se aburre, si es porque otr@s niñ@s se lo han hecho él/ella antes, o por cualquier otro motivo. Parece muy obvio, pero son muchas las ocasiones en que se pasa por alto.
  • Cerciorarse de que está preparad@ para hacer lo que le estás pidiendo. ¿Estas segur@ de que sabe lo que le estás pidiendo?, ¿te ha entendido bien? Si la respuesta es “no” o lo dudas, entonces deberemos repetírselo, adaptarnos a su nivel y darle todas las ayudas necesarias para, poco a poco, ir retirando nuestra asistencia, hasta que lo pueda hacer de manera autónoma. Por ejemplo es probable que si les pedimos que recojan la mesa, nos entiendan peor que si les pedimos:”lleva tu plato a la encimera de la cocina. Muy bien. Ahora lleva los vasos… ahora los cubiertos…etc.”
  • Hacer de model@ para ell@s. Es importante que vean cómo sus figuras de referencia hacen lo que les pedimos que hagan. Aprenden más de lo que nos ven hacer que de lo que les decimos. Por ejemplo, no podemos pedirles que no griten mientras estamos gritando nosotr@s.
  • Usar el “no”, más la razón del porqué no y acompañarlo después de un “sí”. Es decir, darles explicaciones y sobretodo alternativas. Por ejemplo: “No puedes tirar las sillas al suelo porque se rompen, pero sí puedes tirar estas pelotas”.
  • Darle un espacio y tiempo para que se pueda regular cuando manifiesta una intensidad elevada en su emoción, hasta que sea de nuevo receptiv@.
    “Cariño, estás muy nerviosa, y es normal que no escuches, vamos a esperar un ratito a que se pase el enfado y después buscamos una solución juntas”.
  • Darle la oportunidad de buscar soluciones por consenso, siempre y cuando sea posible. Teniendo claro que algunas normas son innegociables (como las que están relacionadas con su seguridad o salud), hacerles partícipes de forma adaptada a su edad y capacidad, favorecerá el desarrollo de su autonomía y mejorará su autoconcepto.
    Si por ejemplo tarda más de lo previsto en hacer los deberes consumiendo el tiempo de juego que tenía asignado, se le puede invitar a buscar una solución alternativa, como sustituir el juego por una actividad gratificante después de cenar, y favorecer además así la flexibilidad y reducir la frustración.

Son solo algunas pistas sencillas que os pueden ayudar a resolver situaciones cotidianas empleando herramientas que no solo ayuden a mejorar la conducta, sino que ayuden a favorecer un desarrollo más saludable en vuestr@s hij@s. ¡Animaos a probar!

Castigos actuales

Hoy en día encontramos castigos que están bien vistos, como, por ejemplo, el “no prestar atención” o la famosa “sillita de pensar”. Desde Aletea vamos a poner en el punto de mira los castigos actuales y analizar con detalle las posibles consecuencias de automatizar su uso.

Es común escuchar en cualquier sitio, “cuando se pone así (pataleta) lo mejor es no prestarle atención”. Es importante empezar a diferenciar entre darle su espacio para que se regule, a aislarle o ignorarle.  El niñ@ está expresando emociones como la frustración, rabia, ira, etc. como proceso para volver a su estado de calma.

Dar a los niñ@s su espacio

Cuando esto ocurre, debe estar un adulto cerca con una actitud tranquila, ofreciéndole su ayuda siempre y cuando lo necesite.  Si por el contrario le ignoramos, el niño acabará aprendiendo que expresar y experimentar esas emociones es algo “de niños malos” y puede que a medida que vaya creciendo acabe interiorizando esa teoría hasta el punto que de adulto le cueste expresar sus emociones.

¿Es efectiva la sillita de pensar?

En relación a uno de los castigos actuales más utilizados, “la sillita de pensar” pasa algo parecido. Cuando el niñ@ sufre un estallido de alguna emoción y controla poco sus actos (por ejemplo, pega a un compañer@ porque quiere el coche que ést@ está utilizando) inmediatamente el niñ@ será dirigido a “la silla de pensar”, situada en el “rincón de pensar” (seguramente esta sillita esté siempre en ese lugar y en esa zona identificada por un pictograma) ¿Esto es efectivo? Si el objetivo es que recapacite sobre lo que ha ocurrido, la respuesta es no, porque un niñ@ no reprocesa y racionaliza un acontecimiento a corto plazo como lo haría un adulto o un mayor de 12 años.

Si el objetivo es que se relaje y vuelva a un estado de calma, entonces sí, pero sería mejor llamarlo por su nombre “la sillita de calma” sin estar apartada en el aula en forma de castigo.

¿Cuánto tiempo debe estar sentado un niñ@ en esta sillita? Normalmente se suele aconsejar 1 minuto por año de edad, pero claro, si el pequeñ@ tiene mucha necesidad de movimiento, a lo mejor sólo deberá estar 1 minuto.

La semana que viene explicaremos cuáles son las mejores herramientas para enseñar a nuestr@s pequeñ@s, ¡no os lo perdáis!

El juego de DimeDigo

Os presentamos el juego de DimeDigo, una herramienta divertida y creativa. Con ella se puede enseñar a l@s más pequeñ@s a expresar sus emociones y a comunicarse. También es útil para aprender habilidades tan importantes como la asertividad.

El juego de DimeDigo está cargado de historias protagonizadas por animales del bosque. Los personajes viven situaciones muy comunes en la vida de cualquier niñ@. Esto les sirve de modelo para regular sus emociones. Además, podemos encontrar dentro de este cuento un tablero con muchas casillas. Todas ellas están orientadas a animar a los jugadores a compartir experiencias, deseos, pensamientos, emociones, etc.

Os animamos a conocerlo.

Más lecturas  educativas recomendadas

Regalos de Navidad para niños

¿Qué le regalo por Navidad? Ya ha empezado ese bombardeo de anuncios de juguetes en televisión que tanto influyen a l@s más peques para desearlo todo. Los niños llevan todo el año esperando con ilusión sus regalos de Navidad.
¿Pero qué pasa si l@s niñ@s reciben demasiados regalos?

  • Lo más seguro es que la mayoría de esos juguetes queden olvidados en lo más profundo de una estantería. Al recibir tal cantidad de regalos de Navidad, les hacen menos ilusión.
  • Conseguir la mayor parte de lo que piden pueden influirle negativamente a su tolerancia a la frustración.
  • Es posible que les provoque una sobreestimulación.  Esto trae como resultado un aumento en su activación y una disminución en su capacidad para focalizar la atención.
  • También puede inducir una actitud consumista, materialista e incluso egoísta.

La regla de los 4 regalos

Desde Aletea aconsejamos esta conocida regla, de los 4 regalos, aunque hemos modificado un poco la primera para así potenciar los juegos en los parques junto con otr@s niñ@s.

Los 4 regalos son los siguientes:

  • Algo para jugar en el parque: patinete, balón, cuerda, goma, patines, bicicleta, raquetas, disco volador…
  • Algo para leer: desde Aletea hemos ido recomendando varios cuentos a lo largo de curso.  Son muy útiles y divertidos para ayudar al/a la niñ@ a conocerse así mismo y sus emociones. Echa un vistazo en nuestro blog y en nuestro facebook, los encontrarás allí.
  • Algo que desee: Ese juguete que escribe con tanta ilusión en la carta de los Reyes Magos o cuando lo ve anunciado en la TV grita “¡me lo pido!”. Ese será el elegido.
  • Algo que realmente necesite: aquí puede ser algo de ropa, calzado, pijama, etc. o material escolar que no haya sobrevivido para el segundo trimestre.

Wonder. Todos somos únicos

¿Por qué hay niños que muestran una gran inseguridad y baja autoestima?

Es muy necesario trabajar y reforzar la autoestima y autoconcepto en nuestr@s hij@s y mejor empezar a hacerlo desde casa.

Este trabajo debe empezar por la aceptación de que tod@s somos diferentes, cada un@ con nuestras habilidades (superpoderes) y dificultades (donde necesitamos ayuda)

Para comenzar por este objetivo, podemos utilizar este maravilloso cuento, “WONDER, TODOS SOMOS ÚNICOS”. Una historia preciosa de un niño que aprende la importancia de la diversidad y la importancia de aceptar a los demás tal como son.

¿Sabes jugar con tus hijos?

Sabemos que a menudo te preguntas cuál es la mejor forma de jugar con tus hijos. Hoy queremos dedicarle un momento especial a un libro llamado “Hablando nos Entendemos los Dos” de Jan Pepper y Elaine Weltzman, el cual sirve para estimular la comunicación de nuestr@s hij@s, tanto en niñ@s con un trastorno en el desarrollo, como en niñ@s con un desarrollo típico.

Dentro de esta guía encontramos el apartado “papeles de las/los madres/padres” que durante el día asumimos en diferentes momentos. Concretamente, nos vamos a centrar en el momento JUEGO que puede influir en su estilo de comunicación, en el desarrollo de su personalidad, en su autoestima, etc. Jugar con tus hijos te ayuda a conocerles y a conocerte.

Descubre cuál es tu papel en el juego

Aquí te dejamos ese apartado de esta maravillosa guía: ¿con cuál te identificas más según tu manera de jugar con tus hijos?

  1. El papel del direct@r: Hay un exceso de dirección, es el que toma la iniciativa en el juego. Normalmente ocupa todo el diálogo. “No pases la página aún no hemos terminado esta”
  2. El papel del examinad@r: Las/los madres/padres desean que l@s niñ@s adquieran nuevas habilidades. Entonces toman el papel del examinad@r, haciéndole miles de preguntas para averiguar cuánto ha aprendido. “¿De qué color es el coche? ¿cuántas ruedas tiene?…”
  3. El papel del animad@r: Son madres/padres que proporcionan mucha diversión y hacen todo lo posible por hacer reír al niñ@. El problema es que el/la niñ@ no tiene suficientes oportunidades para interactuar.
  4. El papel del asistente: Son madres/padres que tienen la tendencia a hacer todo por ell@s y sin esperar mucha comunicación. Cuando las/los madres/padres se dan mucha prisa en ayudar a l@s niñ@s, es posible que no lleguen a descubrir en qué medida sus hij@s se pueden comunicar.
  5. El papel del ejecutiv@: Son madres/padres con una agenda muy complicada, llena de cosas que hacer. Con mucha frecuencia pierden la oportunidad de conectarse con su hij@.
  6. El papel del espectad@r: Algunas veces a las/los madres/padres les gustaría interactuar con sus hij@s, pero no están seguros de cómo hacerlo. Y al final, terminan simplemente observando el juego del/la niñ@ y comentando desde lejos lo que hace.
  7. El compañer@ sensible: Cuando se trata de ayudar a tu hij@ a interactuar y a aprender el lenguaje, el papel más importante que debes desempeñar es el de compañer@ sensible, que comprende los intereses, necesidades y habilidades del /de la niñ@. Las/los madres/padres en el papel de compañero sensible le dan a sus hij@s la oportunidad de iniciar las interacciones, y responden inmediatamente a ellas, con interés.
    No se puede ser el “compañer@ sensible” en todo momento. Pero para ser el compañer@ sensible con mayor frecuencia, analiza si estás hablando demasiado, haciendo demasiadas preguntas, ayudando al/a la niñ@ demasiado o dándote demasiada prisa.

Desde Aletea te proponemos que busques en nuestro Baúl de juegos aleteros para que disfrutes jugando con tu hij@.

Frustración infantil: “O gana o se enfada”

Hoy vamos a tratar el tema de la frustración infantil y de cómo ayudar a nuestr@s hij@s a aceptar situaciones adversas.

Es muy común escuchar a los padres decir:

“Si no gana tiene unos enfados horribles”, “puede hacer lo que sea por ganar, como hacer trampas”, “siempre tiene que ser el primer@ en todo”…

Normalmente a la limitación a aceptar perder le llamamos baja tolerancia la frustración.

¿Cómo podemos ayudarle a aumentar poco a poco esta tolerancia a la frustración?

  1. No es malo que el niñ@, la mayor parte de las veces, sea el que gane y puntualmente empate o pierda por muy poca diferencia. De esta forma le ayudamos a crecer y sentirse empoderado.
  2. Nuestr@s hij@s nos observan y nos toman como modelos, así que cuando el adulto pierda ha de actuar de ejemplo, es decir, demostrar que sigue contento porque lo importante es que lo ha pasado muy bien y dar la mano, como gesto de “enhorabuena” al niñ@.
  3. Cuando el pequeñ@ pierde, ayúdale a identificar su estado emocional y la causa, mantente en calma, para contagiar tu estado de ánimo y darle su espacio para que se pueda autorregular.
  4. Juntos, buscar la forma de mejorar para la próxima vez.

Sobreproteger a nuestros hijos

Buenos días aleter@s.

Nadie ha dicho que ser madres y padres sea fácil, y por ello en muchas ocasiones tendemos a sobreproteger a nuestros hijos para evitarles cualquier sufrimiento, pero en realidad este mecanismo les hace más insegur@s y dependientes.

Os dejamos este vídeo de poco más de un minuto en el que Eva Millet explica de forma muy clara y divertida los distintos modelos de sobreprotección en los que no debemos caer. Y tú, ¿has sido alguna vez madre helicóptero?, ¿padre quitanieves?. ¡Esperamos que os guste!

*Para activar el sonido, pulsa sobre el icono de la esquina inferior derecha una vez empiece a reproducirse el vídeo