Tu síntoma no eres tú

Miedo a volar, a entrar en un ascensor, insomnio, obsesiones, atracones, crisis de ansiedad, depresión… muchas personas a nuestro alrededor sufren en mayor o menor medida síntomas de este tipo. A veces de manera leve, sintiendo el malestar, pero sin que llegue a suponer un impedimento en el desarrollo de su vida diaria, para otras personas en cambio, es tan intenso el sufrimiento que sienten, que soportar el día a día se hace muy dificultoso.

Tanto para unos como para otros, queremos recalcar ese mensaje  de que “tu síntoma no eres tú”. Es decir, es algo que te acompaña, que se interpone en algunas áreas de tu vida, pero tú no eres sólo esoeres mucho más, aunque a veces resulte muy ajeno o lejano, y creamos que nunca se va a recuperar.

Sea cual sea tu síntoma, no olvides que es sólo eso, un síntoma, o muchos a la vez… que han entrado en tu vida con mayor o menor protagonismo… pero quien está ahí detrás eres tú, con todas esas otras herramientas a veces dormidas dispuestas a resurgir y a darte ese empujón que te permita continuar adelante.

El siguiente video, ilustra muy bien este concepto. Está enfocado en la depresión, pero es una metáfora que te puede servir sea cual sea tu dolencia.

Ánimo, que incluso el perro negro más grande puede reducirse hasta caber en la palma de tu mano.

 

No te centres en lo negativo.

Os dejamos una nueva viñeta del libro de Monica Sheehan “Be Happy”.

Es cierto que nos ocurren cosas negativas en nuestras vidas, pero también lo es que nos ocurren otras (normalmente muchas más) que son positivas, aunque en muchas ocasiones pasan desapercibidas.

Os lanzamos este fin de semana el reto, de poner el foco en aquellas cosas buenas que ocurran a lo largo de tu fin de semana. Cada pequeña experiencia positiva que favorezca el bienestar físico y mental  tanto tuyo como  el de los que te rodean.

Prueba a no dejar que aquellos aspectos más desagradables se apoderen de tu estado de ánimo e impregnen lo que haces y tu manera de relacionarte. Disfruta cada pequeño detalle que contribuye a que tu vida sea más agradable.

¡Buen fin de semana!

Próximo taller para madres y padres que buscan la felicidad de sus hij@s

¿Tus hij@s te obedecen? ¿Sacan buenas notas? ¿Se portan bien con los demás? Son preguntas que suelen preocupar a muchas familias… Pero aunque la respuesta a todas las preguntas sea afirmativa, eso no garantiza que estén creciendo felices, construyendo de forma adecuada su estructura más interna para garantizar un buen desarrollo de su vida futura.

La infancia es la etapa en la que se constituye la base fundamental que va a sostener las experiencias que tengamos a lo largo de la vida, por lo que en la medida en que ayudemos a que sea consistente y sólida, estaremos favoreciendo una mayor garantía de bienestar en nuestr@s hij@s, tanto ahora como en el futuro.

En este taller tratamos de mostrar algunas claves para favorecer el crecimiento más adecuado de las niñas y niños, en las diferentes áreas fundamentales de su desarrollo, mejorando también aquellos otros aspectos que suelen originar preocupación como los mencionados anteriormente, y generando además una mejoría del clima familiar. 

Te esperamos el próximo sábado 23 de abril a las 11:30 horas en el Centro Cultural de Hortaleza. Inscripción gratuita.

C/ Santa Virgilia, 15.  Teléfono: 91 382 14 93 Metro Parque Santa María

¿POR QUÉ ME CUESTA TANTO DECIR QUE NO?

Esta es una de las frases que con frecuencia nos encontramos tanto en consulta como en nuestro entorno cotidiano… “Me han encargado un informe que no me correspondía y estoy agobiad@”, “Tengo que ir a pasar un fin de semana a casa de unos amigos y no me apetece nada”, “Me han pedido el favor de ayudar en una mudanza en mi único día libre…” Ejemplos como estos y muchos otros pueden ilustrar situaciones en las que hubiésemos querido decir NO, pero por alguna razón no lo hemos hecho. 

Pero, ¿cuales son esas razones? ¿Qué pasa si decimos que no? Cuando aceptamos algo sin quererlo realmente, estamos protegiéndonos de algún temor, intentando salvaguardar algo… preservando el vínculo con la otra persona… Pero a cambio, estamos también renunciando a reconocer y validar nuestra propia experiencia emocional y renunciando a expresársela al otro para que la conozca, impidiendo así construir un peldaño más de confianza en la relación con esa persona.
¿Pero, de qué nos protegemos? ¿De que se ofendan o se enfaden?, ¿de perder una amistad o un puesto de trabajo?

Obviamente cada caso será diferente, y las circunstancias pueden dar lugar a diversas situaciones, pero existe una tendencia general en la que nos asusta el enfado del otro, nos angustia esa sensación y preferimos evitarla a toda costa, incluso aunque eso conlleve hacer cosas que no nos apetece o nos parecen injustas.

Y quizá así calmemos esa desagradable sensación al menos momentáneamente , ya que se evita abrir un posible conflicto, pero también es cierto que aparece la sensación incómoda de “Me siento un/a pringad@”, “¡Qué pereza me da!”, “Estoy hart@ de estar siempre igual” etc. que se queda dentro formando una “bolita” o nudo de resquemor, rencor, decepción o llámalo como quieras, tanto hacia la persona que te ha pedido algo, como hacia ti mism@ por no saber negarte, que se queda pendiente de resolver. Y esas “bolitas” se van acumulando… Hasta que llega un día en que igual aquello estalla y, o bien tu cuerpo enferma expulsando toda esa activación negativa de la manera que buenamente puede, o  bien dices por fin que no… pero igual estamos tan saturados que lo hacemos de la manera menos adecuada, consiguiendo que efectivamente los otros se ofendan, se enfaden o te despidan…

¿Hay otra manera más sencilla y saludable? La buena noticia es que sí. Es una habilidad que se puede entrenar y mejorar, y aunque requiere pautas especificas, os dejamos unas recomendaciones que pueden servir para ir calentando:
Es importante que ante una situación en la que quieres decir NO sin atreverte, en primer lugar tomes conciencia de tu cuerpo y las activaciones que se producen en él: calor, sequedad de boca, temblor, parálisis… Para poder sostener e intentar rebajar la sensación de malestar que te genera sin que te abrume. A veces lo lograrás en el momento mediante la regulación de la respiración por ejemplo, pero otras tendrás que tomarte unos minutos y aplicar técnicas de relajación, o incluso postergarlo para otro día. Es un aprendizaje que va desarrollándose poco a poco, pero que acaba saliendo.

Puedes tener en cuenta estas ideas que ayudarán a tu cuerpo a estabilizarse y a sentirte preparad@ para afrontar la situación:
-Tu sensación es válida, tienes derecho a sentir lo que sea.
Expresar adecuadamente a los demás lo que piensas y sientes te hace ser más segur@ y genera más confianza en los demás.
-Las otras personas no te valoran solo por tu respuesta a su petición, sino por todo lo que tú eres, que el otro se enfade no significa que te valore menos.
-Poder expresar con tranquilidad y seguridad tu disconformidad ante cualquier situación, facilita que se resuelva de manera más satisfactoria para todas las partes.
-Las relaciones basadas en la sinceridad y confianza son mas satisfactorias y duraderas.

También sirve de ayuda planificar la escena, eligiendo el momento y contexto mas adecuados y protectores para ti, definir muy bien cual es tu postura y ensayar las veces que sean necesarias.

Por último actúa, exprésate. Mantén una postura erguida y la voz firme, reitera las veces que sea necesario tu punto de vista, recoge lo que el otro esta diciendo sin dejar de mantener tu postura… Utiliza frases del estilo “entiendo que lo veas así, para mí en cambio es de esta otra manera…” A veces, aún así, acabarás haciendo aquello que no querías, pero la satisfacción que genera solo el hecho de haberte podido expresar, reducirá muchísimo el malestar.

Puedes empezar por situaciones más fáciles, de menor riesgo y con personas de mayor confianza, y poco a poco ir  ampliando. Así que ánimo y date la satisfacción de al menos intentar mejorar esta habilidad que puede liberarte de situaciones incómodas y mejorar la calidad  de tus relaciones.

Cómo ayudar a tu hijo a ser feliz y seguro de sí mismo

Siempre, los padres han tenido la necesidad y la tarea de dar protección y seguridad a sus hijos. Educando para que en un futuro sean personas de éxito, pudiendo resolver problemas, desarrollar una labor y poder establecer relaciones.

En el gran viaje de la educación, se busca el objetivo de ayudar a adquirir y potenciar habilidades en los hijos, que le ayuden a corto y a largo plazo a poder manejar situaciones en su día a día. Durante este recorrido nos surgen dudas como: “¿hasta dónde puedo ayudarlo?” “¿lo estoy haciendo demasiado dependiente?” “si lo ayudo en todo ¿nunca podrá valerse por sí mismo?” 

Desde Aletea, queremos ayudaros a resolver estas dudas a través de 5 pasos a seguir en nuestro día a día.

1-Aprender, pasando tiempo en familia. Desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos, tenemos un gran enemigo, que es el reloj. El ritmo que podemos llevar, es rápido y sin tiempo para tomarnos un respiro. Es importante ser conscientes de ésto, para enseñarle a nuestro cerebro, cuando necesitamos correr y cuando sí nos podemos tomar una pausa y centrarla para compartir tiempo y espacio en familia, ya que, durante los primeros años de vida, se establece una relación íntima con las personas que nos proporcionan cariño y bienestar. Las relaciones familiares son esenciales para los bebés y niños, pero también para adolescentes, jóvenes y adultos. Nuestro día a día viene, muchas veces, determinado por el ritmo frenético que llevamos, provocando que perdamos oportunidades para establecer un vínculo basado en protección y tranquilidad dentro de la familia a través de pasar tiempo juntos.

2-Enseñarle a autorregularse a través de la observación. La capacidad de pasar de un estado de ánimo percibido como desagradable, en una intensidad elevada, a un estado de calma, es importante para dar respuesta a las demandas que nos puedan llegar. Esta habilidad se adquiere desde la etapa infantil a la edad adulta. Cuando se producen ciertas situaciones límite, es importante, como padres o profesores, no actuar de espejo del estado de ánimo del niño, es decir, no dejarse contagiar por su emoción, manteniendo un estado tranquilo, dándole las pautas y las correcciones desde el respeto y la calma. De esta forma el niño aprenderá a través del modelado a regularse.

3- Permanecer a su lado en la pataleta. En la etapa infantil, entorno a los dos años, aparecen las “pataletas”, las cuales generan un gran abanico de emociones y sentimientos en los padres. Hay varios tipos de pataletas. Podemos resaltar dos tipos, las que están centradas en expresar su cansancio y fatiga que puedan tener los niños y las que se manifiestan por una baja tolerancia a la frustración e indignación. En ambos casos, son estrategias que utilizan los niños para reinvindicar y expresar su opinión. Es importante ayudarles a entender que ésta es tan importante como la de los demás, que los vamos a escuchar y vamos a estar a su lado mientras lo necesiten. Si mientras el niño expresa su enfado, nosotros le decimos “mientras llores y grites, mamá no te va a prestar atención” el niño aprenderá a que enfadarse está mal, en cambio si le ayudamos a identificar su emoción y la causa que la ha provocado, y le mostramos que a pesar de su conducta estaremos disponibles para ayudarles a autorregularse “veo que estás enfadado, porque no te puedes comer ahora los gusanitos, entiendo que te enfades y mamá estará aquí para lo que necesites” estaremos potenciando su autoestima y enseñándole a cómo expresar su opinión.

4- Validar sus estados de ánimo. Todas las emociones son útiles, nos ayudan a  respetar y que respeten nuestro espacio vital. Las emociones no debemos diferenciarlas en negativas o positivas, ya que pueden confundir, haciendo pensar que hay emociones buenas y malas. Si podemos diferenciarlas en agradables (alegría, deseo, orgullo..) y desagradables (tristeza, enfado, ira, celos….) pero todas igual de importantes. Muchas veces nos ha coincidido escuchar frases como “que feo te pones cuando lloras”, “si te enfadas mamá se va”. A través de este tipo de comentarios y acompañado de lenguaje corporal de rechazo al estado emocional, no estamos validándolo, provocándole ciertas estrategias de evitación  en un futuro,  basadas en una baja autoestima e inseguridad. La forma más saludable, para formar a personas seguras y asertivas, es ayudarle a identificar esas emociones y utilizar, por parte del adulto, la empatía, es decir, sintonizar con esa emoción, viendo la causa de porqué la está manifestando  ” cariño, entiendo que te enfades, tú también quieres la pelota y no te la dejan”

5-Enseñarle a buscar soluciones a través del la capacidad de razonar y pensar. Desde que el bebé empieza a gatear podemos potenciar esta habilidad, ayudándole a que explore el espacio y se esfuerce en conseguir sus objetivos. A lo largo de su desarrollo, los padres y profesores que estamos en contacto con los niños, tenemos una labor, que va a ser primordial en su sentimiento de seguridad, que consiste en potenciar su pensamiento lógico, a través de reforzar su comunicación y su capacidad de afrontarse a los problemas. Por ejemplo si tenemos un hijo en educación infantil y lo animamos a expresar lo que necesita, en vez de actuar impulsivamente, se sentirá más seguro. Al principio de este entrenamiento, debemos brindarles las ayudas que necesiten y poco a poco y ir reduciendo estos apoyos, hasta que se sientan con suficientes estrategias para afrontar las situaciones por ellos mismos. Este recorrido de aprendizaje sigue desarrollándose durante los años de colegio, de adolescencia y en la edad adulta. Pero, para llevar a cabo este 5º paso, es necesario disponer de tiempo, para interactuar con ellos y  no darles la solución directamente.

 

 

 

 

TALLER SOBRE EL ESTRES LABORAL

Pasamos un  tercio de nuestra vida en nuestro puesto de trabajo.

Es un espacio en el que se pone en juego nuestra valía profesional… pero no sólo eso, también nuestra capacidad de organización y para alcanzar metas, el afán de superación, las habilidades sociales para relacionarnos tanto con compañer@s como con superiores o clientes, la capacidad para manejar el estrés etc… en definivtiva una actividad que exige un esfuerzo elevado de muchas de nuestras facetas personales a la vez.

Puede ser fuente de gran satisfacción pero también de importantes dificultades.

Nuestro taller del 11 de abril en el Centro Cultural Hortaleza aborda diferentes aspectos que te pueden ayudar a manejar un poco mejor tu día a día en el trabajo.

Contacta con el Centro Cultural Hortaleza. 91 382 14 93

Es gratuito y aún quedan plazas.

Te esperamos

 

5 claves para disfrutar tus días de descanso

Tenemos unos pocos días de descanso por delante… Os dejamos unas sencillas  recomendaciones que pueden favorecer un mayor aprovechamiento y disfrute de ellos.

  1. Conéctate con tu cuerpo: Practica el mindfulness con una ducha mas larga de lo habitual, un paseo por el campo bajo unos rayos de sol revitalizantes, o la degustación de un delicioso bocado… Da igual lo que sea, lo importante es que tomes conciencia de ello, y disfrutes de esos segundos de placer, y que lo vivencies como un regalito para tu cuerpo, que bien lo merece.
  2. Busca el contacto con la naturaleza: agua, tierra, sol y viento son los cuatro elementos que te recargarán de energía… Playa o montaña, campo o ciudad… busca esos rincones que te conectarán con la tierra en alguna de sus formas.
  3. Haz ejercicio. Si eres aficionado al deporte elige de entre tus preferidos y más accesibles, si no lo eres, camina, juega, baila… Pero deja que se ese cuerpo que te lleva a cuestas se mueva y desentumezca un poco después del letargo del día a día.
  4. Expresa afecto. Tanto si tienes la suerte de pasar estos días con las personas que quieres, como si no, disfruta del contacto de la gente, y demuestra tu cariño a quien se lo tengas. Sé amable, besa, abraza, sonríe
  5. Piensa en positivo: en aquellas cosas que ya has conseguido este año, y recompénsate por ello, también es esas otras que quieres alcanzar antes de verano… traza tu plan para lograrlo y disfruta de la motivación que supone.

A disfrutar! Y practicadlo incluso si no os toca descanso esta vez, notareis sus efectos igualmente.

Leer más

A favor de la ola, no contra ella

A veces nos empeñamos en evitar, esconder, intentar hacer desaparecer… aquellas vivencias, o partes de nosotros mismos, deseos o miedos que nos resultan incómodos, vergonzosos o que parecen mostrar nuestras debilidades.

El resultado es que por mucho que luchemos contra ellos, antes o después acaban haciendo acto de presencia, normalmente  en el momento menos oportuno.

Una de las claves que mejores resultados nos ofrece en Aletea es la de trabajar la ACEPTACION, ya que nos resulta una gran aliada para conseguir el bienestar y la ansiada felicidad, sea cual sea la situación de la persona.

Aceptar lo que somos, lo que nos pasó, lo que deseamos y lo que tememos. De esta manera podemos convertir supuestas debilidades en nuestra gran fortaleza. La fortaleza de conocernos bien, de amar lo que vivamos, de no temer mostrarnos ante los demás…. La fortaleza de dejar de nadar a contracorriente de nuestros más íntimos deseos, y de aprovechar la fuerza que nuestra ola interna posee por sí misma.

Dejar de avergonzarnos por sentir determinadas cosas, darnos el permiso de ser quien somos, con características más o menos positivas pero que son auténticas y válidas, nos permite conocer nuestro verdadero yo, la herramienta más poderosa que tenemos para manejar y disfrutar nuestra vida. Déjate ser.

En esta línea va el artículo que os dejamos a continuación sobre la capacidad para sanar nuestras heridas emocionales basándonos en la aceptación.

image

https://lamenteesmaravillosa.com/5-pasos-sanar-nuestras-heridas-emocionales/

 

Sé feliz: Vive el momento

Os dejamos hoy esta viñeta del libro de Monica Sheehan “Be Happy”, en el que mediante frases sencillas e ilustraciones muy gráficas muestra claves básicas que pueden favorecer una vida más feliz. 

Es frecuente que vivamos atrapados en nuestro pasado, mediante sensaciones, recuerdos o nudos emocionales que nos impiden seguir avanzando con libertad. Por otro lado, en ocasiones, nos esforzamos en anticipar aquello que nos pueda suceder y luchamos por lo que queremos alcanzar en el futuro… De una u otra manera, nos olvidamos de vivir el presente, el aquí y ahora, que en realidad, es lo único con lo que contamos. Vive el momento. 

Portada Be happy

 

El baúl de los juegos Aleteros

Os presentamos el baúl de los juegos aleteros.

Os iremos colgando actividades y juegos que podréis practicar en casa favoreciendo nuevos aprendizajes de forma lúdica. Hoy empezamos con:

MOTRICIDAD FINA Y LECTOESCRITURA


foto 1     foto3     

Esta actividad tiene la finalidad de estimular y trabajar la motricidad fina a la vez que se refuerza la lectoescritura.

Según la edad del niño, se puede hacer con más o menos ayuda.

motricidad fina y lectoescritura

Desde Aletea os ofrecemos unos ejemplos de cómo escribir las palabras a través de los abalorios de letras y el espagueti, organizado por niveles de dificultad.

Con un niño que está empezando a leer, se haría el primer ejemplo, que consistiría en copiar la palabra . El segundo nivel se realizaría a través de la evocación de la palabra que corresponda al dibujo y el último nivel, consistiría en buscar objetos en la habitación y después escribirlos.

Podemos desarrollarlo como un  juego cooperativo, “juntos lo hacemos” o competitivo, “el que escriba más palabras, ¡gana!”

Los materiales se pueden conseguir en varias tiendas especializadas en material didáctico  y los pictogramas se pueden encontrar en ARASAAC.

¡ A DISFRUTAR JUGANDO!