Los beneficicios de volver a la rutina

La vuelta a la realidad es dura.

Necesitamos unos días de adaptación para cambiar las chanclas por el ordenador, y la crema protectora por cafés de máquina.

Son días de compartir las experiencias vividas y añorar los lugares disfrutados.

También es cierto que la vuelta supone un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de implementar cambios en lo personal y lo profesional.

Renovamos las energías con un nuevo impulso, que aunque en pocas semanas se suele diluir, es bueno poder aprovechar.

Utilicémoslo para conectar con aquello que nos hace sentir bien, sensaciones que tenemos más recientes y podemos mantener.

Aquí tienes cinco sencillas claves que pueden ayudar a tu cerebro y a tu cuerpo a incorporarse con mejor energía.

  • Organiza mejor tu tiempo, intenta crear un momento nuevo especialmente para ti. Madruga más, resérvate una tarde entre diario o en el fin de semana. Esto puede ayudarte a mantener tu esencia, a no dejarte arrastrar por las obligaciones y anteponer siempre a los demás. Tú eres importante y saber cuidarte es fundamental para sostener el cuidado del resto de personas y obligaciones.
  • Introduce algo de ejercicio y movimiento. Vives en tu cuerpo, y mantenerlo ágil y saludable favorece la calidad de tu vida.
  • Depura tu dieta, introduce alimentos saludables de calidad y ricos en nutrientes. Solemos hacer excesos en el verano, y ahora está bien poder filtrar con una buena dieta, en la que volvamos a tener en cuenta las necesidades nutricionales de nuestro organismo.
  • Contacta con la gente que te hace sentir bien, fomenta tu sonrisa. El contacto con las personas es una de la fuentes de sanación más potentes. Elige bien con quién te apetece estar, y disfruta de su compañía y afecto.
  • Conéctate con la naturaleza, Ve a la montaña, o al parque de tu barrio, intentando hacer paseos conscientes. Estar en contacto con la naturaleza tiene importantes efectos beneficiosos en nuestra salud física y mental, y  es especialmente importante cuando vivimos en ciudades. Intenta vencer la pereza de vez en cuando y regalarte un paseo en el que disfrutes de tu entorno de manera plena.

Ánimo y a intentar allanar esa cuesta arriba con que nos suele  recibir septiembre.

GRACIAS POR ALETEAR CON NOSOTRAS

Esta semana cerramos el curso. Un curso lleno emociones y crecimiento.

Un curso en el que hemos celebrado nuestro primer año en funcionamiento, en que habéis sido más de 100 personas las habéis confiado en Aletea para acompañaros en vuestro camino…

En que hemos llenado de vida y luz los despachos con horas de trabajo dedicadas al bienestar y la salud.

Un curso en el que hemos aprendido y crecido también nosotras con cada experiencia que habéis compartido.
Así que solo nos queda daros las GRACIAS.

A l@s que habéis venido a Aletea este año, a l@s que nos leéis, compartís o seguís en Facebook, a l@s que nos escribís reseñas, a los que nos recomendáis a otras personas, a l@s que confiáis por primera vez, a l@s que aún os lo estáis pensando y a l@s que ni siquiera habéis oído aún hablar de nosotras.

GRACIAS por estar ahí y hacer que el vuelo de Aletea suba cada vez más alto con vuestra fuerza.

Porque Aletea es nuestro sueño, es lo que somos y con lo que queremos acercarnos a cada un@ de vosotr@s.

Buen verano y a seguir moviendo las alas.

 ¡Os esperamos en septiembre!

Fatima, Isabel y Sandra

Cómo sobrevivir a la vuelta al cole

El mes de septiembre se puede hacer muy cuesta arriba… síndrome post vacacional, cuesta económica, adquisición de rutinas y hábitos, puesta a punto de nuevos proyectos… y en familias con niños, además nueva organización de horarios y actividades, períodos de adaptación etc… todas ellas situaciones que suponen un importante desgaste de energía extraordinario.

Si a todo esto añadimos el trago que supone la incorporación al colegio de los más pequeños, no es de extrañar que en más de un hogar estén viviéndose momentos complicados estas semanas.

Para todas esas personas va este post, en el que queremos señalaros algunos de los aspectos que consideramos más importantes. Nos centramos en la incorporación al primer año de colegio y el período de adaptación que las familias estáis viviendo.

La experiencia de cada uno va a ser diferente, y hay muchos factores que pueden influir: el temperamento del niño, la habituación que tenga a estar con personas distintas de mamá y papá, el tipo de vínculo establecido y estilo educativo, la experiencia previa en escuelas infantiles si las ha habido… todo ello va a determinar que la adaptación a la nueva situación sea más o menos sencilla. En cualquier caso, por buenas que sean las condiciones no deja de tratarse de un cambio importante y de una situación nueva en muchas ocasiones, y al ser humano las situaciones nuevas y desconocidas nos generan estrés.

Nuestro cerebro se activa y pone en alerta al cuerpo para afrontar esta situación de posible peligro. Es por ello que con frecuencia el llanto aparentemente inconsolable es la respuesta más generalizada. También es cierto que una vez superado el susto inicial, se desconecta la alerta del cerebro emocional y se está de nuevo preparado para asimilar los nuevos estímulos y sensaciones,  pasando incluso a disfrutar de las novedades que se nos ofrecen. Por ello es igual de frecuente que el profesorado explique que a los cinco minutos de haberos ausentado vuestr@s hijos habían parado de llorar y comenzado a explorar el nuevo mundo que tienen por delante.

Es cierto que durante esos minutos en los que han estado llorando se han activado emociones como el miedo a quedarse sol@s, a que no vuelvan a recogerles, a que el resto de compañer@s no respeten sus pertenencias, espacio o incluso integridad física… y es cierto que son sensaciones desagradables, aunque también experiencias que forman parte del repertorio de escena vitales por las que las personas como tales, pasamos, y el ámbito escolar es uno de sus escenarios. La buena noticia es que tenemos a nuestro alcance herramientas para dulcificar la experiencia y favorecer su asimilación lo mejor posible.

Como hemos comentado en otras ocasiones, es muy importante anticipar los cambios en general, y más cuando son de esta intensidad emocional. Poder explicar las vivencias a través de los cuentos resulta muy útil para que las estructuras cerebrales puedan asimilar las situaciones que viven con mayor facilidad. Tanto contárselo anticipadamente como con posterioridad, a través de historias que les ocurren a otros niños o personajes de ficción, animalitos etc. les sirve para integrar lo vivido.

También es importante la reparación emocional. Es cierto, que los primeros días de estar tantas horas separados del ámbito familiar puede suponer un impacto emocional importante para ell@s, por lo que el contacto físico se hace muy necesario, y las frases del tipo “te he echado mucho de menos”, “tenía muchas ganas de verte y jugar contigo” pueden subsanar en cierta medida las sensaciones desagradables que hayan vivido,  y ayudarles a conectar que a pesar de los cambios que están experimentando, vosotros seguís estando allí para darles afecto y protección.

Otra herramienta de ayuda es enseñarles a compartir sus experiencias. A estas edades sus recuerdos son aun algo difusos, por lo que les podemos ayudar a estructurar sus ideas mediante la realización de dibujos o juegos. Se puede compartir con la familia lo que más les ha gustado y menos en el día, o momentos en los que hayan experimentado determinadas emociones. Ayuda que sea un adulto el que inicie el juego poniendo ejemplos propios: “Lo que menos me ha gustado del día es tener que madrugar mucho, y lo que más me ha gustado es volver a casa y abrazarte…”. También ayudan frases del tipo: “Me he sentido content@/triste/asustad@ etc. cuando…”

Son algunos trucos que pueden ayudarles a digerir mejor los cambios que están viviendo, y a vosotr@s a calmar la parte de preocupación, agobio e incluso culpa que a veces se dispara.

Porque también supone un cambio para los mayores. Cambio, y también duelo. Porque se acaba una etapa. Porque hay una pérdida, la del “bebé” que se transforma definitivamente en niñ@, la del tiempo que ya no vamos a pasar a su lado… con frecuencia aparece el instinto de protección, que quiere evitarles cualquier daño posible, la parte de la preocupación y los famosos “y si…le ocurre” nos atormentan. En ocasiones también temor a sentir el hueco que generan en nuestra agenda, e incluso el miedo a que comiencen a necesitarnos menos….todo ello supone que sea necesario un proceso de adaptación y asimilación para mamás y/o papás.

Como proceso o transición que es, el tiempo ayuda a pasarlo… y también puede hacerlo focalizar los pensamientos en ideas como los beneficios que van a obtener de esta nueva etapa: el desarrollo de competencias sociales, como la capacidad de relacionarse con el otro, la capacidad para negociar, para esperar turnos, aprender compartir, a regular sus emociones, la cantidad de aprendizaje sobre sí mismos y el entorno que van a adquirir, a disfrutar del juego de maneras novedosas, a recibir afecto de otras fuentes…

Y por otro lado los beneficios para los adultos que tras toda esa barrera de miedo, preocupación y tristeza pueden aparecer: Más tiempo para uno mismo, liberarse de cierta sobrecarga física y emocional, sentir que se favorece la autonomía y desarrollo adecuado de los hij@s, generar nuevos maneras de relacionarse con ellos, aprender a mostrar interés por sus vivencias y nuevos aprendizajes que nos comparten cuando nos reencontramos, poder dedicar tiempo de mayor calidad…

En definitiva ser conscientes de que aunque a veces no resulte fácil, y conlleve cierta tristeza, se trata de una de las etapas del ciclo vital por las que va a haber que ir pasando, y que al soltar también se nos permite recibir cosas nuevas de las que nutrirnos para poder seguir fortaleciendo tanto a nosotros como madres y padres, como a los más pequeñ@s en su desarrollo y también a los vínculos establecidos de forma más sana y positiva.

Así que ánimo en esta transición a veces difícil que puede reportaros enormes beneficios.

¿Cómo le explico a mi hij@ que le voy a llevar al psicólogo?

Cuando unos padres toman la decisión de llevar a su hijo/a a un psicólogo, a menudo les surge la duda de cómo trasmitirles esa noticia. Aunque la tendencia es asumir que ir al psicólogo puede ser tan necesario y beneficioso como ir a cualquier otro profesional de la salud, por desgracia, hoy en día, no es lo mismo contar que voy al fisioterapeuta o al dentista, que decir que voy al psicólogo. Este último caso sigue teniendo una connotación negativa que hace que no vivamos esta experiencia con la normalidad que en realidad conlleva.

Hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Edad: Antes de los 3 años no es necesario dar una explicación previa del motivo de la visita. Entre los 3 y 6 años informaremos con anterioridad a nuestro/a hijo/a de dónde vamos y lo haremos mientras le llevamos a la consulta. De los 6 años en adelante les daremos la información varios días antes para que vayan haciéndose a la idea. En este caso la información puede ser más extensa y procuraremos resolver todas las dudas que le puedan surgir.
  • Nivel de comprensión: El contenido de la información debe ser conciso, utilizando un vocabulario que el/la niño/a pueda entender. Nos ceñiremos exclusivamente a las preguntas del menor sin dar información innecesaria.
  • Estado de ánimo: Aunque en la mayoría de los casos los/as niños/as no ponen oposición para ir al psicólogo, hay algunos/as pequeños/as que se angustian ante este hecho. Buscaremos un momento en el que esté tranquilo/a para contárselo y le aclararemos que estaremos con ellos/as durante la visita.

Cuidando estos tres aspectos, solo falta saber el contenido de lo que le vamos a decir. Recordemos que los/las niños/as tienen una capacidad de atención limitada por lo que no servirá de nada dar largos discursos, así que seremos breves y naturales.

La clave consiste en trasmitirles que, igual que vamos al médico cuando nos duele la tripa o al dentista cuando se nos cae un diente, podemos acudir a otra persona para que nos ayude a sentirnos mejor cuando estamos enfadados/as, tristes, asustados/as, etc. y esa persona es un psicólogo. A través del juego aprenderemos trucos para solucionar aquellas dificultades que nos preocupan y sentirnos mejor.

Podemos acompañar la explicación de algún ejemplo que les resulte familiar, por lo que les diremos que hay niños/as que van al psicólogo porque les cuesta concentrarse cuando hacen los deberes, porque les da miedo dormir con la luz apagada,  porque se enfadan mucho con sus hermanos, porque se meten con él en el colegio, etc.

Tras darles esta explicación, contestaremos a sus preguntas, si las hubiera, y terminaremos realizando alguna actividad agradable con ellos.

A continuación os recomendamos este libro titulado “Mi primer libro de terapia” que os puede ayudar a generar en vuestro/a hijo/a una actitud más positiva ante la terapia.

 

Mi primer libro de terapia

QUÉ HAGO PARA DETECTAR ACOSO Y ACTUAR FRENTE A ÉL

El acoso escolar es uno de los males más dañinos para la salud mental durante la infancia y sus repercusiones pueden perdurar a lo largo de toda la vida. Son muchas las personas adultas que llegan a nuestra consulta con nudos emocionales sin resolver de sus propias  vivencias de acoso como niños o niñas en el colegio.

Por ello es de suma importancia que tomemos en serio cualquier situación donde haya indicios, y que todos los implicados trabajemos en la misma dirección para intentar erradicarlo y reparar sus efecto.  Al hablar de implicados estamos incluyendo a las familias, menores acosadores, víctimas o testigos, comunidad educativa, profesionales de la salud, vecindario, sociedad…etc.

Cada vez existe mayor conciencia al respecto y multitud de iniciativas que apoyan la prevención e intervención en las aulas, lo que es de suma importancia y aunque la intervención terapéutica necesaria va a depender de las circunstancias y características de cada caso, existen unas pautas básicas para trabajar desde la familia que conviene tener en cuenta para cualquier situación de acoso:

Para la prevención:

  • Observa: Comportamientos inusuales, mayor presencia de enfermedades, ausencias o intentos de faltar al colegio.
  • Comunícate: Mantén un diálogo fluido de forma habitual, dedica 10 minutos diarios a escuchar de verdad cómo está, qué tal le ha ido el día… y ante sospechas,  no dudes en preguntar las veces que sea necesario sobre el tema que consideres.
  • Coordínate con profesores u otras figuras del centro educativo, compañeras y compañeros de clase y sus familias u otras personas relevantes, si es que crees que puede estar ocurriendo algo.
  • Expresa interés y afecto. No dejes de expresar lo importante que es para ti y tu apoyo incondicional, manifiesta afecto mediante besos, abrazos, caricias…
  • Ofrece herramientas: Aprovecha situaciones propias o ajenas para enseñarle maneras de afrontar situaciones difíciles, a defender sus derechos, a buscar ayuda, a sentir apoyo de su entorno…

Para la actuación:

  • Acoge sus emociones. NO CUESTIONES NI CULPABILICES. No hay nada que justifique el acoso, nadie tiene por qué sufrirlo. Es normal que sienta miedo, vergüenza, rabia, tristeza… no cuestiones lo que siente, sólo acompaña y ofrece ayuda para que pueda aprender a regularse de forma saludable.
  • Protege: Apoya, dile que estás a su lado, que le vas a acompañar en esto en todo momento y que se va a hacer todo lo necesario para que esta situación pare, haz que se sienta segur@ a tu lado.
  • Actúa. Ponte en contacto con el colegio y reúnete lo antes posible y las veces que sea necesario. Hay colegios que funcionan muy bien en este sentido, pero otros aún están en camino…insiste, pelea lo que haga falta,  pero consigue que se haga una buena intervención a nivel individual y grupal.
  • Busca apoyo: Es posible que sea necesario la ayuda profesional para abordar la situación y reparar el daño sufrido, por lo que no dudes en consultar a algún centro de psicología. Existen también muchas entidades de protección del menor como Save the Children que pueden ofrecerte un guía inicial sobre cómo actuar.
  • Resiste la frustración: A veces la situación puede prolongarse más de lo deseable y las respuestas que se obtienen no son las deseadas. Resiste y continúa. Es la salud de tu hij@ la que está en juego.

Son 10 pasos clave, que llevados a cabo de forma adecuada pueden ayudar a  solucionar una situación dura, por difícil que sea, e impedir que sus consecuencias sean irreparables.

Tod@s contra el acoso escolar.

NUEVOS TALLERES PARA TI

Durante el mes de abril estaremos presentes en la programación de actividades del Centro Cultural Hortaleza.

Realizaremos dos talleres de forma gratuita que abordan cuestiones fundamentales hoy en día:

Por una lado hablaremos sobre cómo afrontar el estrés laboral y aprender a gestionar las relaciones en el trabajo. Son muchas las personas que llegan a nuestra consulta con dificultades para manejar diferentes conflictos laborales, gestionar su tiempo o enfrentarse a sus superiores o compañer@s de trabajo. Os daremos alguna claves para gestionar estas situaciones de forma más exitosa y satisfactoria.

Por otro lado hablaremos sobre cómo facilitar el adecuado desarrollo de vuestr@s hij@s, garantizando su bienestar y previendo así posibles dificultades en el futuro. Os enseñaremos algunos trucos para que tengáis más herramientas para entenderles y favorecer que crezcan felices.

Inscripciones en el propio centro cultural Hortaleza en la calle Santa Virgilia 15 de Madrid, y a través del 91 382 14 93

Lunes 11 de abril, a las 17:30 “Sobreviviendo al estrés laboral”

Sábado 23 de abril a las 11:30 “Cómo ayudar a mi hij@ a ser feliz”

¡Os esperamos!

Sobreviviendo al estrés laboral Cómo ayudar a mi hij@ a ser feliz